Torres

Desde pequeño te esfuerzas en tu torre. Para que cada día sea más estable, más alta y más brillante.

Desde pequeño construyes tu torre. Pones ladrillos, cada uno pensando que te ayudará a alcanzar tu meta, que te ayudará a subir hasta arriba y admirar tu torre desde abajo.

Según vas madurando te das cuenta de que hay ladrillos que están podridos y tienes que retirarlos, otros que te interesaría no haber colocado porque hagas lo que hagas siempre están mal colocados, y luego están los que simplemente desaparecen, o los que caen de la torre sobre ti y te hacen daño.

Y tu torre, en vez de crecer, pierde pisos sin control, y tú apenas tienes medios para evitar que finalmente esa torre se desmorone.

Ahora la torre es inestable, le faltan ladrillos, y la mayoría de los que aún permanecen están a punto de caer al vacío.

Está a punto de caer.